Convocatoria Pléyade: Teoría crítica contemporánea

el 18 junio | en Convocatorias, Noticias

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Número Especial

Teoría crítica contemporánea

La idea de Teoría Crítica, al menos desde la publicación del conocido ensayo programático de Max Horkheimer en 1937, ha servido para caracterizar una tradición filosófica cuyo principal interés cognoscitivo se ubica en someter a crítica sistemática la sociedad capitalista y, en el mismo movimiento, evidenciar sus posibilidades latentes o bloqueadas de transformación social. En efecto, el rasgo decisivo de aquello que Horkheimer proponía denominar Teoría Crítica no se reducía a sus fecundas innovaciones (como fueron su carácter interdisciplinario, expresado principalmente en la decisiva incorporación del psicoanálisis de Freud, o en la especial atención prestada a las premisas filosóficas en la investigación social) sino que, por sobre todo, debía ser ubicado en asumir —en herencia de Hegel y Marx— la pregunta por las posibilidades de realización de la razón en la historia en forma de crítica de la sociedad moderna.

Como es sabido, este programa expresado por la “primera generación” de la Teoría Crítica (Max Horkheimer, Theodor W. Adorno, Herbert Marcuse, Erich Fromm, Walter Benjamin, por nombrar algunos de sus principales nombres) fue sometido a importantes revisiones y actualizaciones a lo largo del siglo XX. En su mayoría, estas innovaciones resultaron motivadas no solo por las transformaciones históricas acaecidas en la sociedad capitalista (y ciertamente en el socialismo en tanto ideal emancipador), sino también por la pregunta clave sobre la adecuación de sus propias premisas filosóficas y conceptuales para cumplir sus propósitos iniciales. Así, desde mediados de siglo Jürgen Habermas emprendió el fructífero intento de renovar esta tradición mediante la elaboración sistemática de un concepto de “acción comunicativa” que debía servir de soporte tanto para una crítica del capitalismo tardío como para una fundamentación normativa de la democracia basada en la deliberación pública. Del mismo modo, durante las últimas décadas, Axel Honneth —inicialmente desde una revisión crítica de la propuesta habermasiana— ha elaborado una reinterpretación sistemática del concepto hegeliano de “reconocimiento”, buscando ahora anclar en dicha praxis la fundamentación para una Teoría Crítica que, junto con diagnosticar de manera más comprensiva las patologías del presente, ponga especial atención al significado moral de las luchas sociales.

Si ambas propuestas son habitualmente identificadas como los nombres principales de la “segunda” y “tercera generación” de la Teoría Crítica, respectivamente, estos no agotan sin embargo el amplio espectro de sus desarrollos contemporáneos. En efecto, cabría agregar aquí reflexiones como las llevadas a cabo por Nancy Fraser a propósito de las injusticias de género y las perspectivas emancipadoras del feminismo, por Seyla Benhabib acerca de los desafíos para una democracia cosmopolita y pluralista, así como por Christoph Menke y su crítica del derecho y actualización de la reflexión estética en tanto forma de la crítica. De igual manera, en esta órbita se ubican también perspectivas que han buscado abrir la Teoría Crítica hacia los debates provenientes de la filosofía política (Rainer Forst), expandir su significado mediante el diálogo con el posestructuralismo (Judith Butler), revitalizar sus conceptos clásicos de una crítica de la “ideología” y la “alienación” (Rahel Jaeggi) o, también, someter a autocrítica sus propias premisas en relación con un horizonte decolonial (Amy Allen).

De manera interesante, en todos estos nombres es posible apreciar el doble propósito de mantener vigentes los propósitos distintivos de la idea de Teoría Crítica y, al mismo tiempo, ampliar su ámbito de discusión y elaboración hacia otras tradiciones filosóficas. En estos múltiples gestos de continuidades y rupturas, en suma, es posible rastrear hoy la actualidad de la Teoría Crítica.

El presente número de Pléyade pretende justamente reunir trabajos que aborden distintos desarrollos contemporáneos de la Teoría Crítica, dando cuenta desde variados ángulos sobre su actualidad en tanto forma de reflexión filosófica e investigación social orientada a diagnosticar las tensiones y crisis del capitalismo, así como las posibilidades históricamente existentes de transformación social.

A partir de estas directrices, en este volumen se espera recibir aportes en los siguientes ejes temáticos:

  • Teoría crítica y teoría tradicional.
  • Comunicación y reconocimiento: paradigmas de la teoría crítica.
  • Feminismos y teoría crítica.
  • Psicoanálisis y teoría crítica.
  • La crítica del capitalismo y sus patologías.
  • Alienación, ideología y cultura de masas.
  • Poder, democracia y emancipación

Editor invitado:

Camilo Sembler. Universidad Academia de Humanismo Cristiano (Santiago de Chile, Chile)

Envíos hasta:                        13 de diciembre 2019

Idiomas:                                 Inglés o español

Fecha de publicación:          Número 25, correspondiente al semestre enero-junio de 2020

Los artículos deben ser enviados a: contacto@revistapleyade.cl.

Los manuscritos serán evaluados por un comité de doble referato ciego.

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Call for Papers:

Special Issue

Contemporary Critical Theory

The idea of Critical Theory, at least since the publication of the well-known programmatic essay of Max Horkheimer in 1937, has served to define a philosophical tradition whose primary cognitive interest concerns subjecting capitalist society to systematic criticism and, in doing so, to provide evidence of its either latent or inhibiting effects on social transformations. The decisive nature of what Horkheimer called Critical Theory was not limited to its productive innovations (as its interdisciplinary approach, above all expressed in its crucial incorporation of Freudian psychoanalysis, or the particular attention paid to the philosophical premises of social research) but rather in the fact that it should be directed to addressing the question, inherited from Hegel and Marx, regarding the possibility of realizing reason in history through the criticism of modern society.

It is well known that such a programme, as expressed by the first generation of Critical Theory (Max Horkheimer, Theodor W. Adorno, Herbert Marcuse, Erich Fromm, Walter Benjamin, to name the most prominent names) was subjected to major revisions and updates over the course of the 20th Century. For the most part, these innovations were motivated not only by historical transformations of capitalist societies (and certainly of socialism as emancipatory ideal), but also by the key question as to the suitability of their own philosophical and conceptual premises in the achievement of its initial objectives. From mid-century onwards, Jürgen Habermas led a fruitful attempt to renew this tradition by means of the systematic development of a concept of “communicative action”, which would provide support for both a critique of advanced capitalism and a normative foundation of democracy based on public discussion. In recent decades, Axel Honneth has undertaken –initially by means of a critical review of the Habermasian proposal– a systematic reinterpretation of the Hegelian concept of “recognition”, this time seeking the foundations of a Critical Theory which, along with offering a more comprehensive diagnosis of present-day social pathologies, would pay particular attention to the moral meaning of social struggles.

Although the two are commonly considered to be the leading names in Critical Theory’s second and third generations, they are part of a broader spectrum of contemporary works, which includes reflections such as those by Nancy Fraser concerning gender-related injustices and the emancipatory perspectives of feminism, by Seyla Benhabib regarding the challenges facing a cosmopolitan and pluralist democracy, and by Christoph Menke and his critique of law and updating aesthetic reflection as critical form. This broad range also includes perspectives seeking to open up Critical Theory to debates originating from political philosophy (Rainer Forst), expanding its meaning through dialogue with post-structuralism (Judith Butler), refreshing its classical concepts of a critique of “ideology” and “alienation” (Rahel Jaeggi), or subject into self-criticism its own premises in relation to a decolonial horizon (Amy Allen).

It is interesting that all these names provide evidence of the twin objectives for keeping alive the distinctive purposes of the idea of Critical Theory and, at the same time, expanding its scope of discussion and development to other philosophical traditions. These various continuities and fractures can be useful to trace the state of Critical Theory today.

Pléyade’s current issue seeks to bring together works that offer a variety of contemporary approaches to Critical Theory, revealing from different angles its current state in terms of forms of philosophical reflection and social research aimed at diagnosing the tensions and crises of capitalism, as well as historical possibilities for social transformation.

Based on these guidelines, this volume will cover the following topics:

  • Critical theory and Traditional Theory.
  • Communication and recognition: paradigms of Critical Theory.
  • Feminism and Critical Theory.
  • Psychoanalysis and Critical Theory.
  • The critique of capitalism and its pathologies
  • Alienation, Ideology, and Mass Culture.
  • Power, Democracy, and Emancipation.

Guest Editor:

Camilo Sembler. Universidad Academia de Humanismo Cristiano (Santiago of Chile, Chile)

Submissions due by            December 13, 2019

Languages:                            English or Spanish

Date of publication:             Issue 25, corresponding to the January-June semester of 2020

 

Articles should be sent to contacto@revistapleyade.cl.

Manuscripts will be evaluated through a double-blind peer review process.

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