La Unión Portuaria de Chile ante el momento constituyente

el 24 diciembre | en Sin categoría

Pléyade número especial / Diciembre (2019)

online ISSN 0719-3696

ISSN 0718-655X

La Unión Portuaria de Chile ante el momento constituyente

Jorge Salazar Álvarez*

Pablo Sepúlveda Caniguan**

Unión Portuaria de Chile

Desde el inicio de las históricas protestas de octubre y noviembre de 2019, los trabajadores portuarios de Chile hemos participado en ellas desde el lugar que ocupamos en el sistema productivo nacional. A través de las herramientas de paralización completa de faenas tanto como del llamado y la participación activa en las jornadas de protesta y huelga general, quienes formamos la Unión Portuaria de Chile tomamos posición respecto de las demandas sociales que han sido levantadas al calor de las movilizaciones.

Como no puede ser de otra manera, nuestro anhelo más profundo es acabar con la Constitución de 1980. Queremos avanzar en enterrar al Estado subsidiario y al modelo económico neoliberal. Sin duda, abrir el debate democrático sobre el contenido de una Nueva Constitución que avance en ese sentido; avance respecto del cual asumiremos nuestra responsabilidad histórica como trabajadores portuarios de Chile.

Dicho lo anterior, sostenemos que el Acuerdo suscrito en el excongreso nacional el pasado 14 de noviembre revitaliza la vieja práctica de los consensos, herencia de las peores prácticas de la transición. El pueblo chileno ha mostrado una voluntad de participación política vinculante, por lo que continuar con la práctica de suscribir acuerdos sin considerar (y en contra) al movimiento social y la ciudadanía no hace sino restar validez a dichos acuerdos.

Desde la Unión Portuaria de Chile abogamos por una Asamblea Constituyente que envíe al basurero de la historia a aquellos mecanismos tramposos que contempla la Constitución actual, pues no se trata sólo de una constitución hecha en dictadura, sino que se trata derechamente de una dictadura hecha constitución, cuyos dispositivos limitan las posibilidades democráticas para que los pueblos de Chile elaboren leyes que den cuenta del interés y las demandas de que la gente pide en las calles, sin que éstas terminen en vetos por razones constitucionales. En esa línea, respecto del texto del Acuerdo y en particular, respecto de la denominada “Convención Constitucional”, consideramos que:

  1. No queremos una Constitución “en la medida posible”. Un quorum de 2/3 favorece el veto de las minorías en contra de las mayorías. Consideramos que se debe contemplar un quórum democrático que posibilite que triunfe el sentir mayoritario. Además, en caso de temas de difícil resolución, consideramos oportuno contemplar plebiscitos dirimentes específicos en cada materia, dado que es el pueblo chileno el llamado a decidir sobre su destino.
  2. El mecanismo de elección de las y los delegados constituyentes debe terminar con la dinámica de los partidos políticos, quienes acaparan para sí el espacio representativo. Estos últimos poseen capacidad y recursos para instalar a sus candidatos en desmedro de las organizaciones sociales y sindicales. Por lo demás, no se puede desacoplar la Asamblea Constituyente del proceso de deliberación y debate político-popular contenido en los Cabildos, Asambleas y otras formas de debate y deliberación soberana y popular que se han venido desarrollado desde el comienzo de las movilizaciones hasta el día de hoy en todo el país.
  3. De antemano declaramos que no avalamos que la Comisión Técnica encargada de diseñar la operatividad del espacio constituyente sea de atribución exclusiva de un acuerdo entre Gobierno y (una parte de la) Oposición. No vamos a permitir que nuevamente se dé la espalda al movimiento social y sindical.
  4. Tanto el plebiscito de entrada como el ratificatorio deben tener carácter obligatorio. No existen razones para desincentivar ni garantizar la mayor participación posible, salvo el temor de los sectores conservadores de que el clamor popular se exprese de manera contundente en las urnas.

Mas aún, en el mencionado Acuerdo no hay ninguna referencia a la Agenda Social que los pueblos de Chile han venido demandando en las calles desde hace 40 días. Repudiamos que se haga caso omiso respecto del Pliego de las y los Trabajadores. El Bloque Sindical (que forma parte de la Mesa de Unidad Social) presentó cartas e interpelaciones tanto al Presidente de la República como a los diputados, senadores y partidos políticos, respecto dicho pliego tanto como de la demanda de Asamblea Constituyente. No hubo respuesta formal, tal y como planteamos, sino más bien el gobierno respondió con su propuesta de Congreso Constituyente, a la cual respondimos con una Gran Huelga General llevada a cabo el pasado 12 de noviembre. No obstante, la voluntad explícita de las trabajadoras y trabajadores, los partidos y los parlamentarios no consideraron al movimiento social y suscribieron un acuerdo entre gallos y media noche, sin contemplar el congelamiento de los proyectos de ley antipopulares que impulsa el gobierno (pensiones, tributos, agendas laborales y de “seguridad”) ni menos impulsar medidas tendientes a solucionar las demandas sociales y económicas más urgentes, resumidas en el Pliego antes citado.

Nos parece de toda gravedad el intento de invisibilización que el Acuerdo tiende sobre los atropellos a los Derechos Humanos de los que hemos sido testigos durante las más de cinco semanas de movilizaciones. Entendemos que no es posible avanzar en acuerdos sin concretar medidas de justicia, verdad y castigo para los miembros de las fuerzas de orden y militares involucrados en actos de violencia contra la población. En el plano de las responsabilidades políticas, Unión Portuaria adhiere a lo solicitado por Unidad Social en orden a decretar el cese al cargo del General Director de Carabineros, Mario Rozas Córdova, así como de todos aquellos que tengan responsabilidad en la práctica sistemática de la brutalidad represiva. No descansaremos hasta que los tratados internacionales que Chile ha suscrito (como el Estatuto de Roma) se hagan efectivos respecto de la persecución y castigo sobre delitos de lesa humanidad ocurridos a propósito de las movilizaciones recientes.

En base a los posicionamientos señalados, la Unión Portuaria de Chile ha mantido un estado de movilización permanente y se propone seguir haciéndolo, sin descartar la convocatoria a una nueva Huelga General de no mediar avances concretos y de cara a la sociedad movilizada, que tomen en el seno de la sociedad chilena en los próximos días que involucre las demandas económicas y políticas planteadas desde las fuerzas sociales. Nuestra fuerza sindical actuará en lo sucesivo como garante de que la voluntad transformadora del movimiento social no sea burlada por acuerdos políticos cupulares en el proceso constituyente abierto el 18 de octubre de 2019.

Nuestra tarea inmediata es fortalecer el histórico impulso de unidad sindical que se ha generado en esta movilización y darle continuidad a su fuerza transformadora que permita cimentar el Chile soberano y popular que acabe con todo abuso e injusticia.

¡Asamblea Constituyente Ahora!

¡Cumplimiento de la Agenda Social y el Pliego de las y los Trabajadores!

¡Huelga General para Vencer!

¡¡Arriba lxs que luchan, Nunca mas solxs, Ni un paso atrás!!


* Presidente Sindicato número 1 Puerto Central. Vocero de Unión Portuaria de Chile.

** Asesor sindical de Unión Portuaria de Chile.

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