Pedagogías feministas para territorios libres de violencia contra mujeres y niñas

el 24 enero | en Sin categoría

Pléyade número especial / Enero (2020)

online issn 0719-3696

ISSN 0718-655X

Pedagogías feministas para territorios libres de violencia contra mujeres y niñas

Patricia Retamal Garrido*

Natalia Díaz Soto**

Geanina Zagal Ehrenfeld***

Mujeres en Red Zona Sur

Mujeres en Red Zona Sur es una organización nacida en mayo de 2017 en la comuna de San Miguel, al sur de la Región Metropolitana, con la convicción que la acción colectiva y el encuentro entre mujeres nos permitirían diseñar y ejecutar acciones de prevención de la violencia de género. Somos herederas de una tradición inagotable de lucha y reivindicación por la obtención de derechos, parte de un acumulado político social feminista que en este territorio tiene sus orígenes a principios de siglo XX, con las mujeres obreras tipógrafas y del salitre[1].

Nos organizamos para visibilizar, problematizar y tensionar diversas situaciones de violencia patriarcal, ocupando como principal herramienta transformadora la educación popular feminista, desde un paradigma interseccional que integra las problemáticas de género, clase, etnia, generación y opción sexual. A través de talleres que fueron diseñados de manera colectiva, buscamos abrir nuevos espacios de diálogo en sectores en donde la violencia de género ha calado profundamente, y que a su vez son también territorios olvidados por la política estatal y marginados en la urbe neoliberal.

La organización política de las mujeres es, a nuestro juicio, una herencia de carácter exponencial, es decir, es un movimiento que da cuenta de la desigualdad histórica entre hombres y mujeres, permitiendo que el malestar individual que el patriarcado genera se multiplique en un diagnóstico colectivo que siente las bases del activismo feminista. 

La estrecha ligazón de los feminismos con espacios de producción intelectual de élite es una crítica que asoma permanentemente. Como organización, nos enfrentamos a esta realidad y creemos que es una observación pertinente, en la medida que la producción de conocimiento tiende a atomizarse en condiciones neoliberales de producción y a alejarse de los sentidos comunes que construyen nuevos saberes. Muchas veces los nutritivos e indispensables debates que se dan dentro de espacios feministas más consolidados y/o universitarios, carecen de un lenguaje sencillo que interpele y haga sentido en reconocimiento de la condición desigual compartida entre mujeres.

Somos alrededor de una treintena de activistas comprometidas con el desarrollo de acciones territoriales que releven el habitar de las mujeres para localizar materialmente la violencia. Nuestra organización es de carácter social, intergeneracional y en red. Por esto nos vinculamos a organizaciones ya existentes como juntas de vecinos, comités de salud, organizaciones de migrantes (como Amigra), comités de vivienda, círculos de emprendedoras, estudiantes y profesoras/es de liceos y colegios, con quienes realizamos talleres críticos de la Ley de Violencia Intrafamiliar, talleres de violencia en las relaciones de pareja, y talleres de educación no sexista para estudiantes secundarias.

Además de facilitar talleres que permitan problematizar sobre la violencia machista desde la experiencia de las mujeres, hemos realizado intervenciones en el espacio público y recuperación de sitios degradados por medio de murales, serigrafía e intervenciones artísticas con el objetivo de alimentar en otras mujeres rebeldías feministas. Estimulamos el uso de herramientas participativas como mapeos colectivos feministas con comités de vivienda y organizaciones comunales, los que permiten expresar la magnitud de la violencia machista anclada en la planificación y la falta de infraestructura urbana, complejizando y sobrecargando las labores del cuidado de mujeres que se desplazan precariamente, pero que además habitan barrios donde el espacio público es casi inexistente. En esta línea de trabajo, nuestro proyecto “Tomarnos la calle con Mujeres en Red Zona Sur: Escuela de Deportes y Artes Urbanos para niñas de Pedro Aguirre Cerda” ha facilitado una serie de talleres de skate (arte del desplazamiento también conocido como parkour), bicicleta y serigrafía, junto a la colectiva Serygrafica y al Núcleo de investigación Julieta Kirkwood de la Universidad de Chile.

Nuestro objetivo es entregar a niñas herramientas concretas y en ambientes protegidos, pues ellas participan mucho menos que los niños en este tipo de actividades urbanas. Estas actividades tienen lugar en el parque “Pierre Dubois”, emplazado en la emblemática población La Victoria (que fuera la primera toma de terreno organizada de América Latina).

Creemos en un feminismo que elimine el adultocentrismo, y ubique a las niñas de barrios tomados por el narcotráfico y la pobreza como protagonistas en el uso del espacio público, actualmente diseñado y construido por hombres y para hombres. Nuestra apuesta está cruzada por la necesidad urgente de desarrollar activismos feministas que recupere nuestras subjetividades, reivindicando también el cuerpo y las emociones como lugares de producción de conocimientos. Desde el afecto y el cariño, hemos podido reconstruir relaciones políticas entre mujeres, establecer conexiones e integrar trayectorias cotidianas disímiles, movilizando la transformación de nuestras propias vidas y entornos.

Nos posicionamos desde una educación popular feminista que tiene como punto de partida y valora la experiencia de cada una, elaborando desde ellas nuevos sentidos y lecturas de aquello que no vemos a simple vista. Juntas hemos estudiado cómo el Estado y sus políticas de prevención de la violencia contra mujeres son insuficientes y casi inexistentes en el sur de Santiago. El año 2018 visitamos los Centros de la Mujer de las comunas de Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo y San Ramón. De la voz de las y los funcionarios constamos en ellos los bajísimos presupuestos del Estado en materia de prevención, además de las precarias condiciones laborales de las personas que atienden a mujeres víctimas de violencia machista. Esta situación movilizó a catorce Centros de la Mujer en la Región Metropolitana durante marzo de 2019, visibilizando la vulneración de derechos tanto de los profesionales como de las mismas mujeres que acuden en busca de apoyo[2].

Desde esas experiencias hemos distinguido el objetivo principal de la organización, el cual cobra más sentido en la actual revuelta social, y que refiere a la necesidad de construir redes de mujeres que nos permitan organizarnos y autoeducarnos en torno a las diversas manifestaciones de la violencia de género en nuestro territorio, generando una lectura crítica de los instrumentos institucionales que velan por la prevención en los territorios, y desde ahí posicionar nuestros planteamientos frente a discusiones locales y nacionales.

Revuelta social y feminismo

Para nosotras, siempre ha existido toque de queda

Desde el 18 de octubre del 2019, como mujeres feministas nos volcamos a fortalecer los lazos construidos en el territorio, el que actualmente comprende las comunas de San Miguel, La Cisterna, San Ramón y Pedro Aguirre Cerda. Las movilizaciones retomaron los espacios públicos y la vida cotidiana se volcó hacia afuera. Con ollas, pailas y sartenes, las mujeres salimos nuevamente a la calle a denunciar la precarización de la vida y el saqueo de nuestra integridad. Alejadas del epicentro en la Plaza de la Dignidad, buscamos territorializar las expresiones de organización y malestar, tomándonos y resignificando el espacio público, haciendo política en lugares negados para las mujeres, en plazas, en las calles, de día y de noche.

El estado de excepción decretado por el gobierno de Sebastián Piñera y que sacó a los militares a las calles, sumado a escalada sin precedentes de represión policial, reconfiguró el ejercicio de la violencia por parte de los agentes del estado y nos puso en alerta como activistas. Es especialmente significativo para nosotras que el asesinato de la artista callejera Daniela Carrasco, “la Mimo”, se produjera el día 20 de octubre en el parque contiguo al lugar donde realizamos la escuela de deportes y artes urbanos para niñas en la comuna de Pedro Aguirre Cerda. “No sé por qué la mataron si era buena, nos hacía globos”, relataban las niñas que participan de los talleres, las que conocían hace años a la Mimo.

De la misma forma que día tras día nos golpea ver cómo siguen matando mujeres por crímenes de odio ejecutados por hombres, nos golpeó profundamente que el asesinato de Daniela se produjera en nuestro territorio. A esto se suman las graves denuncias de malos tratos y torturas sexuales ocurridos en comisarías de las comunas de Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, San Miguel, La Cisterna, El Bosque y San Ramón[3]. Todos estos casos continúan impunes, como cientos de casos perpetrados por agentes de seguridad que, al cierre de esta edición, violan permanentemente los derechos humanos en todo el país[4].

Nueva Constitución: por una refundación feminista de Chile

La violencia estructural que las feministas denunciamos no se detendrá mientras exista una Constitución elaborada en dictadura, la que ha inferiorizado a mujeres y niñas y ha limitado el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. Hemos experimentado el vínculo entre capitalismo y patriarcado, donde nuestra inserción al mercado laboral se produce en condiciones de discriminación y de precariedad, percibiendo un sueldo casi un 30% inferior al de los varones e invisibilizando el trabajo doméstico y de cuidados. Así, las mujeres representamos un complemento para la remuneración principal, la masculina. Al dedicarnos a roles impuestos de madres y cuidadoras, se nos castiga con lagunas previsionales que tiene a nuestras abuelas viviendo con pensiones de miseria.

El proceso constituyente impulsado por el gobierno está lejos de ser la alternativa participativa y vinculante que nos convoca como feministas para volver a elaborar una Constitución que siente las bases para transformar radicalmente nuestras vidas. En medio de la discusión, nos movilizamos por garantías mínimas como la integración paritaria en los puestos elegidos, escaños reservados para pueblos originarios, y la participación de independientes en el proceso.

Además de un rol articulador y de promoción de la protesta social en nuestras comunas, hemos asumido la necesidad de profundizar las estrategias de educación popular feminista en el territorio, con el objetivo de formarnos políticamente para las discusiones que se abren en nuestro país, construyendo espacios de educación y deliberación política para niñas, mujeres y disidencias sexuales en nuestro territorio que nos permita incidir y fortalecer nuestro poder constituyente.

Con ese objetivo durante octubre y noviembre de 2019, nos propusimos levantar jornadas de autoformación en plazas, parques y sedes vecinales, con apoyo de Abogadas Feministas (ABOFEM) y la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres. Bajo la misma lógica del trabajo en red, estas organizaciones feministas hermanas nos permitieron compartir saberes y experiencias con un número masivo de mujeres y niñas, y alcanzar nociones comunes sobre las demandas que para las feministas son urgentes en esta revuelta social, con miras a la participación política activa de mujeres en este nuevo ciclo.

De esta manera, vemos como principal motor de articulación y resistencia la generación de activismo territorial feminista en contra de la mercantilización de nuestras vidas. Llamamos a seguir movilizadas y plegarnos a las jornadas de protesta general, abriendo espacios de debate, de preparación político social para el nuevo ciclo que se comienza. La actual movilización corrió el alambrado de aquello que imaginamos posible. Si hoy hablamos de una nueva constitución es gracias a la fuerza de millones que nos volcamos a las calles a exigir aquello que se nos arrebató durante tantos años. Es el despertar de los pueblos, es el despertar de las mujeres silenciadas y olvidadas. De las marginadas, de las pobres, de las negras, de las agredidas por el patriarcado criminal, de las niñas. De todas las que hemos gritado ¡Basta! y, dispuestas a transformarlo todo, hemos imaginado juntas mund


*. Coordinadora de la Dirección de Igualdad de Género de la Universidad de Chile. Cofundadora del sitio web www.ciudadfeminista.cl y activista feminista de Mujeres en Red Zona Sur. Doctorante del programa Territorio, Espacio y Sociedad de la Universidad de Chile, magíster en Género y Cultura por la Universidad de Chile, y profesora de Historia y Geografía por la Universidad de Concepción. Docente de los cursos “Ciudad Feminista” y “Teorías de Género y Epistemologías del Espacio” de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. Correo electrónico: patricia.retamal@uchile.cl.

** Asesora parlamentaria. Integrante del núcleo de metodologías participativas de la Universidad de Chile y activista feminista en Mujeres en Red Zona Sur. Licenciada en Sociología por la Universidad de Chile, cuenta además con un diploma en Mundos juveniles y políticas locales de juventud por la misma universidad. Correo electrónico: snat.diaz@gmail.com.

*** Cofundadora del sitio web www.ciudadfeminista.cl y activista feminista de Mujeres en Red Zona Sur. Doctorante del programa de Geografía de la Universidad Autónoma de Barcelona, magíster en Género y Cultura por la Universidad de Chile, y profesora de Historia y Geografía por la Universidad de Concepción. Investiga mecanismos de prevención de la violencia urbana desde las teorías de género, considerando procesos de acumulación capitalista y financiarización del suelo en la Región Meteopolitana. Correo electrónico: g.zagal.e@gmail.com.

[1] María Angélica Illanes, Nuestra historia violeta. Feminismo social y vidas de mujeres en el siglo XX: una revolución permanente (Santiago: Lom ediciones, 2012).

[2] Macarena Segovia, “Sin sueldo y con miedo: la precariedad de las trabajadoras que defienden a las víctimas de violencia”, ElMostrador.cl, 22 de marzo de 2019, consultado en diciembre de 2019, disponible en https://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2019/03/22/sin-sueldo-y-con-miedo-la-precariedad-de-las-trabajadoras-que-defienden-a-las-victimas-de-violencia/.

[3] “Organizaciones de la zona sur de Santiago denuncian violaciones a los DD.HH. por parte de Carabineros”, DiarioUchile.cl, 1 de diciembre de 2019, consultado en diciembre de 2019, disponible en https://radio.uchile.cl/2019/12/01/organizaciones-de-la-zona-sur-de-santiago-denuncian-violaciones-a-los-dd-hh-por-parte-de-carabineros/.

[4] Ver el informe sobre Chile en 2019 en el sitio web de Human Rights Watch, consultado en diciembre de 2019, disponible en https://www.hrw.org/es/news/2019/11/26/chile-llamado-urgente-una-reforma-policial-tras-las-protestas.

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